REHALA

REHALA

Por medio de este blog se pretende dar a conocer a todo aficionado al mundo de la caza y los perros,las rehalas que montería tras montería realizan esa labor tan poco valorada pero tan imprescindible en nuestras agrestes sierras.

UNA REHALA

UNA REHALA

No hay verdadera montería sin perros. Cuando se montea de verdad, es decir, con todos los elementos que el caso requiere, y entre ellos, y en lugar preeminente, varias rehalas punteras, éstas lo van diciendo todo. Lo van diciendo todo al que sabe escuchar, que no es fácil. Si sabe escuchar, aunque le haya tocado un puesto en que, por mala suerte, no haya tenido vista sobre el terreno, se habrá podido dar perfecta cuenta -siempre y cuando los perros sean de calidad- de todo cuanto ha sucedido en el día. Desde la hora en que se soltó hasta en la que se terminó la batida: de si ha habido interés o no, de si se ha tirado bien o mal, de si la caza ha corrido en dirección que convenía, de si se ha vuelto o de si no ha salido. En fin, de todo se habrá enterado y bien poco será lo que le puedan contar los que han tenido la suerte de presenciar el conjunto.

Veinte Años de Caza Mayor. Conde de Yebes.

EL PERRO DE REHALA

EL PERRO DE REHALA

El buen perro de rehala, sea cualquiera su clase, desde el puro podenco envelado y peliduro al de padres desconocidos y tipo inverosímil -que los dos pueden ser de punta-, requiere, entre otras, las siguientes características principales: fuerza, coraje, perseverancia, vientos y dicha. A cuál de ellas mas importantes, y si no las reúne es un perro incompleto.

Veinte Años de Caza Mayor. Conde de Yebes.

domingo, 30 de agosto de 2009

Calentando motores

Con la media veda florece de nuevo ese gusanillo que se ve mermado al termino de cada temporada. Guardamos rifle, catre y zurrón, con ello punto y final a la temporada montera, comienzo de la primavera y tras está, el duro estío.
La vuelta de las vacaciones, es un un momento que marca, parece que toca contar los días para la llegada de la berrea y casi acto seguido las primeras monterías. Hasta la llegada de ese primer fin de semana montero vivimos los descastes de conejos, tan abundantes hoy día en nuestra campiña, después las palomas y las tórtolas sacian las ganas de pegar tiros de muchos y como colofón la berrea que la vivimos mirando al cielo y deseando esas lluvias que refresquen la sierra y animen las manchas a dejar su letargo veraniego.

En los corrillos se nota que todo queda a tiro de piedra. Se habla de fechas, de manchas, de orgánicas, de precios,...planeamos los fines de semana, se cierran fechas, se apuntan días y uno vuelve a disfrutar recordando lances y lances de temporadas pasadas. El ambiente se caldea y las ferias cinegéticas y las concentraciones de rehalas nos ayudan a juntarnos, con la excusa perfecta, para calentar motores.

A uno le haría ilusión no faltar a ninguna, mas aun cuando te avisan amigos y conocidos para que pases a verlos por su stand, que eches el día con ellos y su rehala o simplemente que nos juntemos para tomar una cerveza en la barra de uno de esos eventos en los que gusta ver a compañeros y amigos de la sierra que dificilmente coincides con ellos a lo largo del resto del año.

Da rabia no poder pasarse por todas, pero son tantas y en lugares tan distantes que hacen imposible cumplir en ellas. La boda de un amigo no me permitirá pasar el día en Barcarrota (Badajoz), donde el 12 de Septiembre tendrá lugar la I Concentración de Rehalas de este municipio pacense y a la que he sido invitado por Oscar, perrero de la Rehala de David Regalao, que muy amablemente me ha pedido permiso para diseñar el cartel de dicho evento con una de mis fotos, concretamente la que hace de portada de este blog. En ella, Pepillo, perrero de Juan Andrés Parladé, toca la caracola llamado a sus perros en Mezquetillas de Calvo. Para mi ha sido un honor el hecho de que Oscar la haya usado y desde aqui trasmitirle mis disculpas por no poder pasar el día con ellos en Barcarrota. El año que viene espero poder asistir.

viernes, 21 de agosto de 2009

Juande, un buen amigo

Juande Agredano, además de ser dueño de rehala y formar parte de la familia de grandes aficionados y compañeros de fatigas que ha conseguido reunir nuestro querido Rafael Ruiz entorno a su revista "Cazadores", es un buen amigo.



Tras descubrir la existencia del blog REHALA tuvo el detalle de escribirme unas cariñosas palabras que le agradezco muy sinceramente y que no hacen sino poner su granito de arena para que continué con mucha ilusión "echando pa´lante" este blog dedicado a nuestra imprescindible y querida rehala montera.

Por ultimo agregó a su mensaje un antiguo articulo publicado en la revista "Cazadores" número 23, de Diciembre de 2004 que llevaba su firma.

A todos nos recorre el cuerpo una sensación difícil de explicar cuando lees algo con lo que te sientes muy identificado, ya sea por lo que describe o por el sentimiento que trata de transmitir. En este caso, Juande nos expone un tema que desgraciadamente vivimos en nuestros dias: La complicada situación por la que pasa el mundo de la rehala.

Gracias Juande por tu aportación.

REHALAS

La situación para todos los que nos sentimos de alguna manera vinculados al mundo del perro de caza mayor es más bien preocupante. Si además de la política intensa de acoso documental y burocrático al que nos están sometiendo a los rehaleros se le suma la dificultad para conservar la tradición en las rehalas de propiedad o catrecillo, esta situación además de preocupante es, desalentadora. Estamos asistiendo a la marginación de buenas rehalas hechas a base de constancia, dedicación y paciencia, perros criados con unos objetivos muy concretos: la caza mayor; Criadores de podencos que se dejan en el camino un valioso tiempo y no menos importante dinero en sacar adelante perros que sirvan en el campo, perros que mantengan una formas y maneras muy peculiares de trabajar, blanqueando las manchas con su fuerza, cazando y monteando con valentía, olfato, y arrojo sobre el monte y las reses. Una marginación en beneficio de aquellos que usan un grupo de perros, sin línea de raza, sin raza y sin número de perros efectivos tal como marca la tradición montera, “de dieciocho a veintidós perros acompañados por un podenquero”. Es evidente que esta situación viene dada por muchos motivos, de los cuales nadie está a salvo, pero principalmente la “rehala de catrecillo” se ha convertido en un producto caro, que no compensa a los orgánicos porque su demanda de puestos es buena y el rendimiento económico que le permiten los perros de alquiler es sin duda satisfactorio. Lo que no es tan evidente es como los monteros permiten que las manchas sean estropeadas de esa manera. No es de recibo es que estos cazadores empleen su dinero en buenos todoterrenos, armas de calidad, paguen unas cantidades importantísimas por los programas y puestos, y no se quejen de los perros que les entran al puesto. Para aquellos que piensen que las manchas se pueden montear con una lata y un palo, habrá que decirles que el trabajo de los perros para un buen resultado en la mancha no sólo es gran importancia, sino indiscutible; que los jabalíes se encaman, se vuelven para atrás, se meten por los recovecos más insospechados, que los venados son capaces de quedarse inmóviles viendo como carecen de instinto muchos perros que pasan a menos de cincuenta metros de ellos sin apenas olisquear algo más que los zahones de su amo. Para peinar el monte hacen falta buenos equipos, podenqueros con ganas de disfrutar de sus propios perros, animando uno a uno todos los que una vez fueron cachorros en sus manos, sabiendo cual es la virtud, defecto y nombre de cada uno de ellos. Podenqueros que durante la semana cuidaron sin horario tanto a los veteranos como a esa camada del año próximo, ya que saben que tendrán una gran satisfacción y recompensa cuando tengan la oportunidad de demostrar que ese pelaje, altura, raza y belleza del podenco andaluz no se consigue tan fácilmente, y que distingue con elegancia a unas rehalas que lo único que necesitan es aunar esfuerzos conjuntamente para tener una sola voz en el campo, sabiendo que las monterías tienen sitio para los que se alquilan y los que no, aunque en las manchas siempre caiga por su propio peso la verdad de quien es quien.


Juande Agredano.

domingo, 16 de agosto de 2009

Otros tiempos...

Como han cambiado las cosas. El tiempo ha pasado desde aquellos días en que los dueños de rehala mandaban en nuestras sierras, de ellos dependía cuando echar una mancha, se les consultaba y si estaban comprometidos había que cuadrar fechas para poder dar la montería. Eran imprescindibles y se contaban con los dedos de una mano los que tenían perros por aquellos años en que lo de montear era un privilegio reservado a muy pocos.

Rehalas como las de Calvo de León, Matias García, Eduardo Sotomayor, Natera, Guerrita, Juan Garcia-Liñan o Cívico constituían una cuadrilla presente en la mayoría de las monterías de aquellos tiempos "sepia". Los años pasaron, otros nombres, otras rehalas, otras castas, pero rehaleros como Velasco, Escobar, Olias, Antoñín Flores o José Miguel Sanchez constituyeron la "Champions" de los dueños de rehala cordobeses en otra época más próxima en el tiempo.

Hoy ha cambiado todo, rehalas hay como para dar y regalar, muchas desconocidas por su pasar desapercibido, por su falta de carisma o simplemente porque no han tenido oportunidad de torear en plazas de primera, y así es dificil salir del anonimato.

Quizás por estas razones y por otras muchas, en este mundo tan clásico y suyo como lo es el de los perros ha llegado lo que hoy día se conoce como "merchandising". Como muestra, varios botones...