El cartel de la feria, este año 2010, iba dedicado a la reciente estatua inaugurada en Archidona en honor a Lobi, un perro del municipio malagueño que no se retiró de su amo el tiempo que este estuvo enfermo y posteriormente murió. En su entierro, Lobi permaneció a la vera de la tumba, de Miguel García su dueño, hasta que el guarda del cementerio lo echo de allí, volviendo a su casa donde la viuda de Miguel lo esperaba. Al día siguiente Lobi volvió junto a su amo, donde permanecía hasta que era descubierto y ahuyentado. El perro llegó a conocer los horarios del cementerio y durante varios meses sus visitas eran cada día puntuales hasta que en una de aquellas visitas desgraciadamente fue atropellado por un coche. La imagen de Lobi es un símbolo de la fidelidad y una referencia en un pueblo tan unido al perro como Archidona.
Muy temprano cargamos los borlanes para salir hacia Archidona.
Ricardo Barbero, perrero de D. Joaquin Vadillo, amarrando los preciosos vadillos.
Lejos quedaba esa imagen de hace un año en la que desde Córdoba salíamos una hilera de unas quince rehalas, llegándose a juntar en las instalaciones acondicionadas para la concentración cincuenta y cuatro rehalas de muchos punto de España, que se dice pronto. Allí no quedó un árbol sin tener perros a su alrededor. Este año no iba a haber ese problema, desgraciadamente solo se pudieron ver quince rehalas, la mayoría de la provincia de Málaga, cuatro de Hornachuelos y dos de Córdoba, las anteriormente citadas.
Bonita la estampa de los berrendos envelaos de D. Rafael Borland.
Un tanto desoladora la imagen medio vacía de aquel laderón de sombras de pinos y eucaliptos donde otros años se han juntado muchas rehalas. La culpa será de quien sea, eso es lo de menos. Lo que esta claro es que se cargaron el día grande de la feria de Archidona del año 2010, el día de las rehalas.
Ricardo Barbero y Joaquin Borland orgullosos contemplan sus perros, tras ellos una triste ladera vacía de rehalas.
Recuerdo las palabras de un buen perrero cordobés que un día, en un parón monteando, me explicaba lo muchísimo que cuesta hacer una buena rehala, los años de sacrificio, de duro trabajo y el dineral que cuesta y lo fácil y lo poco que hace falta para de una temporada a otra echarla a perder. Pues esto mismo se puede aplicar para una feria como la de Archidona, que seguro que ponerla en el sitio que hoy día tiene costó hace años muchísimo, y con que facilidad pueden cargársela.
Buenos aficionados y amigos nos juntamos en torno al mundo de la rehala.
¿Duro? Si, quizás, pero estoy seguro que el bueno de D. Agustín Sánchez de Rehalas Charras, que se vino desde Salamanca, D. Miguel Feijoo desde Madrid, D. Alfonso Marín desde Caravaca de la Cruz (Murcia) o D. Antonio Gandía que se encajó desde Ayora (Valencia) para disfrutar con lo que les gusta a ellos, las rehalas, se pensaran la próxima vez si vuelven. Debe ser duro pegarse un tremendo viaje con la ilusión de ver el medio centenar de rehalas y casi mil quinientos podencos y atravesaos para llegar y encontrarse con algo casi testimonial.
Ricardo Barbero posando orgulloso como nuevo perrero de los vadillos.
Yo personalmente pase muy buen día junto a la gran cantidad de amigos y aficionados al mundo de la rehala que se acercaron a saludarnos a Ricardo y a Alejando (perrero y antiguo perrero de Vadillo) que venían con los preciosos podencos blancos sedeños con divisa a franjas rojas y grises y collarín de la cencerra verde de D. Joaquín Vadillo y a Joaquín, al que acompañe junto a los bonitos berrendos de divisa azul con franja negra y collarín de la cencerra amarillo de D. Rafael Borland. Ambas fueron las únicas rehalas de Córdoba capital que este año asistieron a Archidona.
Berrendo con divisa a franjas rojas y amarillas de la rehala de Pimentón de Hornachuelos.
Una buena parrafada echamos también con D. José Luis Domínguez, presidente de la Asociación Española de Rehalas y su hijo Kiko, que como cada año asistió puntual a la cita con sus cachorrones "capa blanca" para presentarlos a los concursos. En fin, gente del mundo del perro con los que da gusto echar un buen rato de charla y junto a los que se aprende una barbaridad.
Kiko y D. José Luis Domínguez, D. Alfonso Marín, D. Rafael y Joaquín Borland y Rorry Barbudo.
La vuelta a Córdoba, tranquilamente, después de un buen taco alrededor de los perros. Por el camino una parada a tomar café en Antequera y caminito de las perreras antes de que se eche la noche. Se terminaron las monterías pero el mundo de la rehala, a diferencia de lo que piensan muchos, no acaba ahí. Las ferias y concentraciones forman también parte de este bello mundo, y aunque no lo parezca, enseñan y dan a conocer este precioso y sacrificado gremio.
Preciosa la estampa de "Camarón", valiente de la rehala de D. Joaquin Vadillo.
Rorry,eres un grande.Pero tienes razon el año que viene me lo pienso
ResponderEliminarEsperemos que Archidona remonte este bache. He asistido a su Feria del Perro en años alternos en tres ocasiones y deseo la próxima vez que vaya, que se haya recuperado.
ResponderEliminarDe todas formas, lo que no le dí al ojo por falta de rehalas, le dí a la "sinhueso", charlando con vosotros y con otros aficiondos a este mundillo tan peculiar.Saludos para todos.
CREO QUE LAS TRABAS QUE HAN PUESTO ESTE AÑO A LAS REHALAS LAS VAN A NOTAR EN LA PROXIMA FERIA,QUE SEPAN QUE SIN REHALAS NO HAY FERIA NI MONTERIA,PERO NOSOTROS VAMOS A CONTINUAR CON NUESTRA PASION...LOS PERROS,UN SALUDO
ResponderEliminarExcelente entrada, pero una pregunta.
ResponderEliminarPorque los dueños de las rehalas son D. y los perreros solo el nombre.
D. Jesus Abadia
o simplemente Jesus.
Enhorabuena y ánimo. La caza es un deporte muy digno que en Andalucía y los monte de la provincia de Málaga se remontan a los albores de los tiempos
ResponderEliminarBuenas D. Jesús Abadia,
ResponderEliminarLo primero es darte las gracias por participar en el blog, es una alegría ver que lo esta siguiendo tanto aficionado.
Respecto al tema de los perreros o dueños de rehala matizarte que hay muchos dueños de rehala que son perreros, por lo que no es la diferencia como tal sino que debido a la gran admiración que siento por todo dueño de rehala (sea perrero de su rehala o no) y lo agradecido que, como montero, estoy a ellos es por lo que los llamo con el Don. No es por otra razon porque siento el mismo respeto por ambos.
Un saludo,
Rorry Barbudo.