REHALA

REHALA

Por medio de este blog se pretende dar a conocer a todo aficionado al mundo de la caza y los perros,las rehalas que montería tras montería realizan esa labor tan poco valorada pero tan imprescindible en nuestras agrestes sierras.

UNA REHALA

UNA REHALA

No hay verdadera montería sin perros. Cuando se montea de verdad, es decir, con todos los elementos que el caso requiere, y entre ellos, y en lugar preeminente, varias rehalas punteras, éstas lo van diciendo todo. Lo van diciendo todo al que sabe escuchar, que no es fácil. Si sabe escuchar, aunque le haya tocado un puesto en que, por mala suerte, no haya tenido vista sobre el terreno, se habrá podido dar perfecta cuenta -siempre y cuando los perros sean de calidad- de todo cuanto ha sucedido en el día. Desde la hora en que se soltó hasta en la que se terminó la batida: de si ha habido interés o no, de si se ha tirado bien o mal, de si la caza ha corrido en dirección que convenía, de si se ha vuelto o de si no ha salido. En fin, de todo se habrá enterado y bien poco será lo que le puedan contar los que han tenido la suerte de presenciar el conjunto.

Veinte Años de Caza Mayor. Conde de Yebes.

EL PERRO DE REHALA

EL PERRO DE REHALA

El buen perro de rehala, sea cualquiera su clase, desde el puro podenco envelado y peliduro al de padres desconocidos y tipo inverosímil -que los dos pueden ser de punta-, requiere, entre otras, las siguientes características principales: fuerza, coraje, perseverancia, vientos y dicha. A cuál de ellas mas importantes, y si no las reúne es un perro incompleto.

Veinte Años de Caza Mayor. Conde de Yebes.

viernes, 22 de octubre de 2010

Temporada 2010/2011. Comienza el baile.

Ya esta aquí señores, ya ha comenzado la temporada 2010/11 en lo que se refiere a la mayor, ya esta aquí nuestra forma de vivir: la montería. Después del largo parón estival y de un merecido descanso a la trasteada sierra, llega el momento de volver a montear. Llego la hora de sacar la pana y la villela, engrasar el añejo cuero, limpiar los olvidados rifles y desempolvar los trastos de "torear", y es que amigos: Comienza el baile.


José, rehala La Mota, soltando la pasada temporada.

Las perreras quedaran libres, llega el momento de la verdad. Es el examen de todo un periodo de cría, selección, doma y entrenamiento para perros. Estos primeros días servirán para ver los que, a pesar de las trabas y dificultades, han sido capaces de mirar por sus valientes y tenerlos preparados para los primeros esfuerzos de la temporada, sin importarles los que legislan sin conocimiento y en contra de ese famoso e irónico "bienestar animal".

Las perreras solas. Es tiempo de montear.

Muchas tardes, con ilusión, uno ha ido sintiendo esos toques maestros de caracola en las perreras cordobesas de las afueras de la capital. Los collares, pintados y limpios, esperan volver a acompañar esas cadenas solitarias en los cuellos de los bravos perros de rehala. La cencerra y su música celestial regresaran a los jarales serreños.

Los collares preparados para lucir en el cuello de los vadillos.

Los canes lo sienten, saben que se aproxima el gran día de volver a latir las reses hasta los puestos monteros. Nerviosos, han recibido el negro tinte del hierro de la casa en su costillar, costillar ya marcado por el obligado régimen previo al duro esfuerzo físico de cada jornada venidera. Deseosos están de mostrar a quien pertenecen mientras meten la caza en los puestos.

Los borlanes luciendo su hierro recién puesto.

Desde aquí desearos una gran temporada montera a todos los lectores de mi blog REHALA. Animaros a interesaros por rehalas, perreros, dueños de rehala y perros, que no debéis olvidar, son la esencia de nuestra montería, pues sin ellos no existiría esta como tal. Valorar su trabajo y fijaros en la divisa del valiente que os mete el marrano en la postura, pues a su dueño le llenara de orgullo conocer que te ha hecho disfrutar de un lance inolvidable.

Compañeros, esto ha empezado ya.

2 comentarios:

  1. Rorry, compañero, articulo apasionante por unos minutos me he trasladado a la mancha.
    Gracias por deleitarnos.

    Un abrazo
    Rafael Martín.

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